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Informantes

En más del 15% de los casos de condenas erradas anuladas por pruebas de ADN, un informante testificó en contra del acusado en el juicio. A menudo, las declaraciones de personas que reciben incentivos para declarar —en particular aquellos incentivos que no son revelados al jurado o al juez— son la prueba principal que condena a una persona inocente.

Personas han sido erróneamente sentenciadas en casos en donde los testigos:

  • Han recibido dinero para testificar
  • Han declarado a cambio de su liberación de la cárcel
  • Han testificado en distintos casos afirmando que tienen pruebas de culpabilidad al haber escuchado una confesión o al haber sido testigos del crimen

Exoneraciones por ADN han demostrado que los informantes mienten en el tribunal. Para muchos, esta noticia no es una sorpresa. Dar testimonio falso a cambio de un incentivo —ya sea dinero o una reducción de pena— es a menudo el último recurso para un recluso desesperado. Para alguien que no está en la cárcel, pero desea evitar ser acusado de un delito, ofrecerá testimonio falso como una medida de desesperación para evitar ser detenido.

En algunos casos, los informantes se ofrecen voluntariamente, a veces buscando ofertas o trato especial. Pero ocasionalmente, agentes de la policía están en la busca de informantes y se les entrega toda la información de los casos —esencialmente para alimentarlos de información necesaria para que emitan testimonio falso.

Actualmente, estos testigos incentivados continúan dando testimonio en los tribunales de todo el país. En algunos casos, en donde no existe evidencia biológica, el testimonio de estos testigos es la única prueba de culpabilidad existente.

Se necesistan reformas importantes para asegurar que este tipo de testigos no reciban valor probatorio.